lunes, 11 de mayo de 2020

Valorando la pandemia.

El buen amigo Adriano Cruz Marte, director del Periódico El Jaya me ha pedido que le escriba unas cuartillas, o aunque sea un breve opúsculo, en el cual pondere mi valoración de la pandemia que azota al mundo producto del virus Covid19.

Para nosotros es inédito el hecho de tener que encerrarnos por semanas en la casa, tener que cambiar hábitos de convivencia social, de relaciones con la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, tener que usar nuevos aditamentos que se agregan a nuestro vestuario usual, en fin, es difícil adaptarse a esta nueva normalidad que nos ha impuesto un enemigo invisible, violento y letal como este coronavirus SAR2 mejor conocido como Covid19.

Pero no todo es desgracia, como hombre optimista que soy, siempre busco el lado bueno de las cosas, siempre veo “el vaso medio lleno” porque creo que tras la cortina oscura que obnubila mi visión, siempre habrá una luz que aclarará el panorama, por eso pienso que el encierro también ha tenido sus cosas buenas.

Nos ha permitido una visión interior de nuestra casa y nuestro entorno, ver en que andan nuestros hijos, que hace y cuales son sus intereses que hace falta arreglar, enderezar o cambiar en nuestras vidas y, en fin, nos hace necesario la reunión familiar y la indagatoria de “¿que tu crees?” con cada uno de los miembros de la familia.

Pero sobre todo nos ha permitido vernos como sociedad y esta pandemia ha sido una manera de levantar una sábana que cubría, nuestros descreimientos en las autoridades, en los vecinos, en las informaciones, nos ha permitido vernos como realmente somos: incrédulos, arrogantes, egoístas, poco solidarios—con excepciones bien concretas—cínicos y lleno de una estulticia que nos arropa hasta elevarse al colmo.

A principio del acontecimiento fue muy duro pues nos quedamos sin autoridades locales, enfermaron del virus el Gobernador Luis Núñez, el Director Provincial de Salud Dr. Moricette, El Director Regional de Salud Dr. Garabot, el General de la PN Licenciado Then, el Alcalde electo Siquio NG, el Alcalde en funciones Alex Diaz y en fin un pueblo acéfalo dejado a su suerte—por supuesto no con intención de abandonarlo, sino por las circunstancias—es necesario aclarar esto ultimo.

Para colmo el gobierno central, producto de unas declaraciones dada por ella, suspende en funciones a Mildred Sánchez de la representación del Plan Social de la Presidencia y comienzan a inventar con la Gobernación (en manos de un asistente del gobernador en ese momento) para que haga la distribución de las raciones alimenticias, luego con el Ministerio de la Juventud, según se dijo en su momento, lo que motivo que las quejas llovieran.

Lo único en claro que se puede sacar de todo esto es que la mano solidaria—las excepciones que mencione mas arriba—fueron los amigos de “Fuerzas Vivas”, algunos miembros del comercio local y la familia Rizek y una que otra entidad bancaria, nadie mas se arriesgo a suplir las faltas gubernamentales en medio de esta crisis.

Para una provincia que aporta al producto interno bruto (PIB) y al nivel de remesas que recibe el país, una cantidad considerable, era necesario mayor atención. El plan duarte vino a conjurar un tanto la situación mas, el hecho de que los puestos que fueron interinizados por ausencia de la titularidad que lo ocupaba, fueron cubiertos de una u otra forma y eso llama un nivel de equilibrio en las acciones del gobierno.

San Francisco de Macorís, que ha dicho siempre presente cuando la patria ha llamado a la protesta, a la trinchera, a la defensa de nuestros símbolos y soberanía se vio solo en un momento lo que pudiera parecer increíble, el arrojo y valentía del autentico francomacorisano, esta vez nos traicionó, pues como no luchamos con un enemigo visible en una guerra convencional, hemos copado las calles antes de tiempo, hemos vuelto la cercanía social, violamos el “toque de queda” y luego enfrentamos a la autoridad que procura la vuelta al orden, desobedecemos las sugerencias de higiene (guantes y mascarilla) lo que, cuando solemos, usamos medalaganariamente.

Cada día el espectáculo deprimente y vergonzoso de la gente jugando dominó, gallos, tomando alcohol, viajando a los ríos o “sobajándose” con todos en el mercado publico y aquel improvisado que “atento a mi” hiciéramos luego del cierre oficial del autentico, nos da una imagen de pueblo salvaje, irracional, iracundo, estúpido e incapaz de entender que “quedarse en casa” es lo único sensato.

sábado, 4 de enero de 2020

Populismo Penal y Garantismo, las equivocaciones de Encarnacion Pimentel


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El columnista del periódico Listín Diario Encarnación Pimentel, escribió en el día de hoy un articulo tendencioso acerca de la Corte de Apelación Penal del Departamento de San Francisco de Macorís, donde pone de manifiesto una serie de inexactitudes y desconocimientos mismo del derecho procesal, del proceso penal acusatorio adversativo que inauguramos los dominicanos en el 2004.

No conozco al señor Encarnación Pimentel, tampoco se si es abogado o es una especie de “writer ghost” es decir, un escritor fantasma o escritor por encargo, pero lo cierto es que su trabajo, publicado en el que es, sin lugar a dudas, uno de los diarios mas prestigiosos del caribe y Centroamérica, preocupa porque la penetración del medio hace casi imposible que gente importante y conocedora del tema no lo lean y al mismo tiempo, otros que no tienen los debimos conocimientos, especulen acerca de el.

La justicia penal, desde tiempos inmemoriales, ha sido un espectáculo, es decir una actividad que recrea el morbo público, por ello las sentencias en la antigüedad se ejecutaban en la plaza publica, condena a la horca, o la hoguera durante la inquisición, las condenas a la guillotina durante la revolución francesa y las condenas al paredón, todos fueron espectáculos que la gente disfruto y esperaba con fruición su desenlace.

En los últimos años, los medios de comunicación de masas se han dado cuenta que la justicia es un filón, una cantera de información que interesa a todo publico, que la gente se regodea en la idea de una prisión o una condena a veinte años, por eso los medios cubren esa fuente, por ello las redes sociales están cargadas de información judicial.

Lo pernicioso de todo esto es que, siendo la justicia y su desenvolvimiento un oficio reservado a técnicos y especialista, el principio de la publicidad obligatoria del proceso, hace que no entendidos en la materia opinen, que gente totalmente ignaro den respuestas con aparente erudición acerca de lo que esta pasando en tal o cual juicio, lo que ha dado por desarrollar un “populismo penal” que rebasa los limites de la lógica y el buen juicio.

La jauría que va detrás de Ministerios Publico y de Jueces Penales, tiene el criterio que si no hay un preso no hay proceso, por eso la prisión preventiva ha devenido en un medio casi obligado para el Juez de la Instrucción de decidir su solicitud, pero ese juego absurdo entre lo que debe ser el derecho y el que dirán los medios, ha convertido las cárceles nuestras en almacenes de hombres y mujeres. 38 mil presos de los cuales 68% son preventivos, según las ultimas estadísticas.

Con la agravante que cuando un Juez o un Ministerio Público toma una decisión que no gusta a la otra parte—regularmente por características propia de la función, Juez y MP toman decisiones que no gustan a una de las partes—se produce una denuncia y eso provoca una suspensión, una investigación y a veces una separación de la función, lo que ha permitido que la expresión de que “te botan mas fácil por soltar que por trancar” es prácticamente un principio que fundamenta la actividad de persecución penal.

El columnista de marras parece desgarrarse las vestiduras cuando afirma refiriéndose a la Corte Penal de SFM que Asimismo, a los imputados a los doce meses le aplican un cese de la prisión preventiva, sin tomar en cuenta las dilaciones procesales provocadas, dando pie a una indefensión de las víctimas y al fomento de la impunidad”.

Olvida (o desconoce) el señor Encarnacion que por disposicion de la norma procesal, la prision preventiva no puede rebasar los doce meses; otra cosa que no entiende el columnista es que la Jurisprudencia no es de aplicación obligatoria para los tribunales, pues ella es la interpretacion de los hechos concretos sometidos al juzgador y la aplicación del derecho, a diferencia de ello, las decisiones del Tribunal Constitucional, como jurisdiccion de cieree, se aplican a todo el estamento publico, en el caso de la especie este señor no especifica que fue lo que dejo la Corte de Apelacion Penal, de aplicar  por lo que esa aseveracion cae en el plano de la pura especulacion.

Otra inexactitud del articulo del señor Encarnacion Pimentel es que “la revision de la medida de coercion no aplica para el condenado”, nada mas equivocado, la presuncion de inocencia sigue al procesado hasta que exista una sentencia firme en su contra que le condene, por lo que, en cualquier instancia que se encuentre el caso, ese Juez apoderado sigue tutelando sus derechos fundamentales.

Los abanderados del populismo penal, los “trancologos” no entienden que la norma procesal nuestra, plantea como principio que el imputado pueda acudir en libertad al juicio, que la prision preventiva es excepcional y que solo es posible su aplicación cuando no se puede razonablemente determinar que sin ella, el acusado se sustraeria al proceso, olvidan que la primera obligacion del MP es preservar los derechos de los imputados sometidos a su persecucion y que estos derechos lo siguen durante todo el proceso.

Lo lamentable de todo esto es que, siendo el proceso penal una tarea para tecnicos, para especialistas, ande de boca en boca, en manos de opinadores que muchas veces son portadores de la malidencia publica o lo hacen para congraciarse con otra legion de ignorantes de capirotes que no entienden las intringulis de una tarea delicada y profesional.

En este momento me llega a la memoria la frase del escritor español Pío Baroja “en Madrid, todo el mundo es abogado hasta que se le pruebe lo contrario”